sábado, 9 de mayo de 2020

Artículo “El estado y la construcción de identidad: papel de la escuela”


La escuela más allá de ser una institución educativa, es la entrada a la cultura, es el espacio donde el proceso educativo forma parte importante en el desarrollo o construcción de identidad del estudiante, mediante la interacción y socialización con sus compañeros y maestros en un ambiente de normativas y valores propios de la convivencia, implicando el desarrollo de la competencia comunicativa  a través de ella los sujetos logran constituirse como seres únicos en sus formas de ser, sentir y habitar el mundo y como seres incluidos cuyo propósito es alcanzar una cohesión adecuada mediante la construcción conjunta de sentidos de identidad comunes.
La escuela tiene una co-responsabilidad ética, política y moral en la que se producen diversos aprendizajes como una expresión de la autonomía, la libertad y la dignidad humana en los que implica la convivencia de una comunidad en el mismo entorno donde aprenden unos de otros de acuerdo a sus habilidades y a su vez vivir sus derechos y asumir responsablemente sus deberes forjando su identidad individual y colectiva.
Por eso el proceso educativo produce cambios mentales en los sujetos a través del tiempo, se convierte en un análisis donde el desarrollo de estructuras mentales permite la configuración del juicio y la argumentación moral, mediante los diferentes  elementos de orden administrativo, curricular, pedagógico y didáctico que mejoran el ambiente escolar requerido para dar rumbo a dicho proceso y dar valides a la manera en que son transmitidos los valores, creencias, o formas de educar, proporcionando una perspectiva de orden institucional real y especifica desde el estado.

La educación más allá de ser una cuestión de derechos que todos tenemos es la transición  de niño a ciudadano mediante una tarea que requiere pensarse desde un proceso más profundo que un decreto o una buena intención jurídica, es el del desarrollo moral, cuya finalidad es el crecimiento del pensamiento autónomo y responsable, que permite asumir que tiene derechos y obligaciones por los cuales pueda contribuir al fortalecimiento del progreso de la sociedad participando con responsabilidad, con valores cívicos, ejerciendo la autoridad democrática, tomando buenas decisiones y conviviendo de manera tolerante y justa con los demás.
La institucionalización es un proceso que deja huella tanto en las estructuras como en las prácticas, en los logros y fracasos, en las confrontaciones que surgen en las instituciones pero más aún en la forma de pensar y actuar de los individuos.

Referencias bibliográficas:

Documento de Echavarría Grajales,  C. (2003). Documento. La escuela un escenario de formación y socialización para la construcción de identidad moral , en: Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, Julio – Diciembre, Vol. 1, No 002, Universidad de Manizales, Colombia 2003.

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